Araque ha demostrado que los astrocitos del hipocampo, la región cerebral implicada en procesos de memoria y aprendizaje, pueden liberar un neurotransmisor: el glutamato, que potencia la transmisión nerviosa de las neuronas. Participando así en una sinapsis tripartita “el astrocito no regula la conversación entre neuronas, participa activamente de ella. Es una conversación a tres bandas” explica el investigador.
Según Araque, profundizar en el conocimiento de la función de la red neuroglial es sólo “un primer paso para entender las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, descubrir si los astrocitos están implicados en estas patologías e investigar si pueden ser útiles a la hora de implantar nuevas terapias”.
El Dr. Alfonso Araque obtuvo su doctorado bajo la supervisión del neurofisiólogo español Dr. Washington Buño en el Instituto Cajal de Madrid. Su trabajo se orientó fundamentalmente a la comprensión del equilibrio entre las sinapsis excitadoras e inhibidoras que regulan la actividad motora del cangrejo de río. En los noventa se trasladó al laboratorio del Dr. Philip Haydon en Iowa, donde comenzó a trabajar con la interacción de los astrocitos y las sinapsis. Desde este laboratorio se ha lanzado la hipótesis de la sinapsis tripartita, en la que los astrocitos podrían participar en el proceso de codificación de la transmisión sináptica. Alfonso llegó al Instituto Ramón y Cajal, donde contribuyó a esta hipótesis obteniendo evidencias experimentales muy sólidas.