La empresa nanobiotecnológica Paperdrop Diagnostics, spinoff del Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2), ha iniciado el desarrollo del ISR-TEST, el primer dispositivo que permite identificar a los pacientes con riesgo de sufrir enfermedades isquémicas.

 

El test se desarrolla en base al análisis de un biomarcador específico para predecir el riesgo de accidente vascular cerebral isquémico primario y secundario patentado por el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL) y por el Hospital Universitario MutúaTerrassa. "Este biomarcador es un ácido nucleico pequeño circulante cuya concentración se encuentra alterada en la sangre de los pacientes con alto riesgo o que han sufrido recientemente un ictus isquémico", señala el Dr. Josep M. Aran, jefe del grupo de investigación en procesos immunoinflamatoris y terapia génica del IDIBELL.

 

La propuesta de Paperdrop Diagnostics es la implementación de este biomarcador sobre un dispositivo analítico basado en microfluídica en papel y en la tecnología de flujo lateral, similares a un test de embarazo.

 

"Se trata de una solución de bajo coste y fácil de usar que requiere tan sólo de un sensor de papel y una gota de sangre del paciente para hacer el diagnóstico, convirtiéndose así en una herramienta de pronóstico crucial para los profesionales, ya que permitirá priorizar las intervenciones, reducir las discapacidades y diseñar la mejor estrategia terapéutica para cada paciente ", explica el Dr. Marc Gallegos, CEO de la empresa. Además, la sencillez, y la rapidez del ISR-TEST puede suponer una reducción de la presión asistencial en las consultas de médicos especialistas, derivando la valoración y la monitorización de la enfermedad a los Centros de Atención Primaria.

 

 

El ictus cerebral es una enfermedad grave que anualmente afecta a 15 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Casi el 85% de los ictus son los llamados isquémicos, provocados por el estrechamiento o la constricción de la arteria carótida. La situación de bajo flujo sanguíneo causada por la isquemia puede terminar produciendo lesiones cerebrales irreversibles. "La detección precoz e identificación de los pacientes con alto riesgo de tener ictus sería una herramienta extraordinaria para reducir el impacto de esta enfermedad en la sociedad. Además, el hecho de disponer de un biomarcador secundario que pueda identificar un riesgo elevado de recurrencia de ictus podría ayudar a optimizar los tratamientos de prevención secundaria", comenta el Dr. Jerzy Krupinski, jefe del servicio de Neurología del Hospital Universitario MútuaTerrassa.

 

En la actualidad, el diagnóstico precoz del ictus isquémico, sobre todo en pacientes no sintomáticos, es casi inexistente. Las soluciones diagnósticas disponibles sólo son útiles después de que se manifieste la sintomatología, mientras que las soluciones predictivas basadas en técnicas de imagen (ecografía, tomografía, resonancia magnética) suponen elevados costes para los hospitales y tienen una menor sensibilidad.

 

El proyecto está tutelado por el Prof. ICREA Arben Merkoçi, fundador de Paperdrop Diagnostics e investigador principal del Grupo de Nanobioelectrónica y Biosensores del Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2), junto con la dirección del Dr. Daniel Quesada, responsable de la parte tecnológica de la empresa. En el ámbito clínico, el proyecto está liderado por el Dr. Jerzy Krupinski y por el Dr. Josep Maria Aran.

 

 

La empresa, ubicada en el Parc de Recerca UAB, ha participado en la última edición del programa Empenta de EsadeCreapolis y ACCIÓ y cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que financia su desarrollo a través del programa Retos de Colaboración 2017.